Programa de Estudio de Educación BásicaInformación GeneralEVALUACIÓNINTRODUCCIÓNLa propuesta de evaluación de los aprendizajes en la Primera y Segunda Etapa de Educación Básica se enmarca dentro de los principios, propósitos y objetivos del Proyecto Educativo Educación Básica: «Reto, Compromiso y Transformación» y el Plan de Acción del Ministerio de Educación. Está sustentada teóricamente en la cuarta generación de la evaluación, la cual es concebida como un proceso democrático, respondiente, negociado, iluminativo e integrado al proceso de enseñanza y aprendizaje. En este sentido, Coll (1987) considera que el cómo evaluar va unido al cómo enseñar, por cuanto ambos procesos se realizan simultáneamente en el aula y no de forma separada. De allí que la evaluación podrá verse como un proceso constructivo integrado al quehacer educativo, en el que se contempla: la evaluación del aprendizaje de los alumnos, la práctica pedagógica, los proyectos pedagógicos de aula y plantel. ARGUMENTACIÓN TEÓRICALa necesidad de redimensionar el proceso enseñanza - aprendizaje como vía para lograr un cambio que permita superar los obstáculos y dificultades que enfrenta la sociedad actual, hace imperativo el uso de nuevas estrategias y actividades que tomen en cuenta al niño como centro del saber, al maestro como mediador y a la escuela en integración con su comunidad. En este sentido, tanto la enseñanza como el aprendizaje cobran una nueva connotación:
Por ello ambos procesos (enseñanza y aprendizaje) no pueden darse aisladamente sino de forma cohesionada e interactiva. El docente debe provocar y planificar las condiciones necesarias para que se produzcan los encuentros entre él, los alumnos y la comunidad a fin de favorecer la construcción del saber por parte del niño. Como lo afirma Coll (1990), la actividad pedagógica deberá ser articulada entre el alumno que lleva a cabo su aprendizaje, el objeto de conocimiento que constituye el contenido del saber y el profesor como mediador del proceso, con el propósito de favorecer el aprendizaje de los alumnos. El aprendizaje, así concebido, se define como la construcción interna del conocimiento donde subyace una actividad autoestructurante por parte del alumno cuya dinámica, según lo postulado por Piaget (1966 y 1975), depende de los procesos cognitivos estructurales cada vez más complejos que determinan las relaciones interpersonales entre alumno y docente. Desde esta perspectiva, el alumno está en capacidad de aprender una serie de aspectos que tienen que ver con su nivel de desarrollo. Otros, de mayor dificultad, pueden ser asimilados con la orientación del docente, de sus compañeros de clase o de la comunidad donde vive el niño. En este sentido, la teoría de Vygotsky (1977 y 4979), concede al maestro un papel importante como mediador del proceso de aprendizaje, ya que por su intermedio el alumno estará en capacidad de construir e integrar aprendizajes cada vez más complejos en función de experiencias previas y en interacción y cooperación con los demás. Cabe destacar la teoría psicológica verbal significativa planteada por Ausubel (1977), que señala la importancia de los conocimientos previos de los alumnos en la adquisición de nuevas informaciones. La significatividad se observa en la medida en que el alumno integra nuevos conocimientos y los transfiere a diferentes contextos. Este autor define tres condiciones básicas para que se produzca el aprendizaje: (1) Estructuración lógica de los materiales de enseñanza, (2) Organización de la enseñanza tomando en cuenta los conocimientos previos y estilos de aprendizaje en los alumnos y (3) La motivación como elemento importante para aprender. La necesidad comunicativa es planteada por Esté (1994), como inherente a la condición social del sujeto. El hombre realiza sus potencialidades genéticas y desarrolla sus logros culturales en función de la interacción con otros hombres, con la naturaleza y, simultáneamente, alimentándose de esa interacción construye aprendizajes, propone, evalúa, autoevalúa, contrasta y logra consenso en un mismo curso de negociaciones. La interacción y la comunicación, según el mismo autor, son posibles en la medida en la que el sujeto que interactúa sea percibido como: (1) Dignificado en su capacidad para comprender, construir conocimientos y emprender tareas. (2) Poseedor de un acervo cultural que tenga continuidad en la escuela. Las teorías anteriormente descritas centran su interés en el estudiante y consideran el aprendizaje como un proceso constructivo, interno y personal, mediante el cual se enriquecen las estructuras mentales del que aprende a partir de un proceso interactivo que se produce entre docentes, alumnos y objetos de conocimiento. En dichas teorías, el maestro se define como mediador del aprendizaje del alumno y como responsable de la planificación y organización de situaciones significativas y pertinentes que promuevan la participación democrática en el aula. La práctica pedagógica asi concebida no puede ir separada de la práctica evaluativa, por lo que se debe propiciar en el aula un ambiente favorable para la discusión y confrontación de ideas, donde cada niño sea percibido como un ser diverso que avanza a su propio ritmo de acuerdo con su nivel de maduración. Esto implica una aula que:
FUNDAMENTACIÓN DE LA EVALUACIÓNConsecuentemente con las concepciones antes enunciadas, la evaluación de los aprendizajes en la Educación Básica se fundamenta en un enfoque cualitativo, el cual pretende hacer del contexto donde se produce el proceso de enseñanza y aprendizaje, un espacio para la reflexión, comprensión y valoración de los avances, intereses, aspiraciones, consideraciones e interpretaciones de quienes participan en la acción educativa. La evaluación cualitativa utiliza como metodología fundamental la etnografía, la cual se interesa en lo que hacen las personas que participan dentro de un grupo, tomando como referente la actividad de los miembros de éste. En este sentido lo que cuenta son sus significados e interpretaciones. Asimismo se vale de la narración, interpretación y descripción de juicios valorativos fundamentados en una observación holística y continua, lo cual es posible en un ambiente de interacción comunicativa constructiva entre los sujetos que participan en el proceso. Dentro de éste enfoque, la evaluación es entendida como un proceso de investigación mediante el cual se recogen y analizan, continuamente, evidencias sobre lo que acontece en el acto de enseñar y aprender. Durante el proceso de investigación evaluativa se observan e interpretan las construcciones realizadas en el desarrollo del currículo de manera abierta, crítica y sucesiva, lo cual ayuda a esclarecer el sentido de la interacción. Ver la evaluación como investigación es una forma de penetrar y proyectar la construcción del conocimiento de los participantes, tomar en cuenta los significados personales, creencias, modelos interpretativos iniciales que favorezcan la explicación de sus puntos de vista; asimismo el contraste con los otros y con momentos de su propia experiencia. Entre los modelos evaluativos que sirven de apoyo al enfoque antes mencionado, se destacan los siguientes: Evaluación Iluminativa (Parlett y Hamilton, 1972) Es un modelo cualitativo que se fundamenta en dos ejes conceptuales: sistema de instrucción y el ambiente o entorno de aprendizaje. El sistema de instrucción está constituido por el conjunto de elementos que toma en cuenta y relaciona con el entorno socio-psicológico y material, el proceso de la enseñanza y el proceso de aprendizaje, por parte de los alumnos. El ambiente de aprendizaje está representado por el conjunto de relaciones culturales, sociales, institucionales y psicológicas, que inciden en el aula, en las normas, opiniones y estilos de trabajo que allí tienen lugar. Evaluación respondiente (Stake, I975) El propósito principal del modelo es responder a los problemas que se confrontan en el aula, describiendo y ofreciendo un retrato completo y holístico del proceso enseñanza - aprendizaje. Toma en cuenta la experiencia vivenciada de cada uno de los participantes, con el fin de responder a las necesidades de información y al nivel de conocimiento de quienes participan en el proceso. Evaluación democrática (Stenhouse, McDonald y Elliot, 1976 y 1982) Postula el derecho del alumno y del docente de expresar sus puntos de vista y opiniones en el aula, la escuela y la comunidad. Enfatiza el rol del docente evaluador como orientador que se ocupa de analizar y valorar el progreso del estudiante a través del uso de las formas de participación de la evaluación como forma para transformar y modificar la práctica educativa. Evaluación negociada (Guba y Lincoln, 1989) La evaluación negociada propone el consenso entre los distintos agentes que participan en el proceso a través de ciclos dinámicos de confrontación de ideas para tomar decisiones sobre el mejoramiento de las construcciones. Los modelos anteriormente descritos se agrupan para dar fundamento a la cuarta generación de la evaluación. A través de esta concepción evaluativa se propicia una relación ética y de respeto que toma en cuenta las diferencias individuales de los alumnos. Así mismo, invita al docente a reflexionar acerca de la didáctica y metodología de la enseñanza utilizada, reorienta y mejora el proyecto de aula y de la institución. El rol del evaluador pasa a ser más dinámico, por cuanto:
La evaluación del aprendizaje en la Primera Etapa será cualitativa por cuanto su propósito fundamental es describir, narrar e interpretar los avances, aciertos, errores acontecidos en el proceso de construcción de conocimiento de quienes participan en la acción educativa. La evaluación cualitativa intenta comprender los fenómenos y situaciones como un todo, en consecuencia toma en cuenta el desarrollo evolutivo de los niños para ajustar su enseñanza y sentar las bases para construcción de conocimientos mas complejo en etapas sucesivas. En la Segunda Etapa, se mantiene el énfasis en lo cualitativo. No obstante, se pretende utilizar métodos cuantitativos para obtener una información por diferentes vías y lograr una visión globalque ninguno de los dos métodos podría aportar por sí sólo. Se trata de complementar lo cualitativo con lo cuantitativo tomando en consideración los intereses y necesidades de los participantes en el proceso de evaluación y la vinculación de la acción educativa con el contexto real donde se realiza. Álvarez Méndez (Citado en Cook, 1997), señala que «en la actualidad lo más novedoso reside en buscar la compatibilidad y la complementariedad de ambos métodos para posibilitar el trabajo conjunto... ningún método tiene patente de exclusividad». Ambas perspectivas son necesarias y pueden funcionar conjuntamente. Salcedo (1983), se pronuncia por un modelo intregado donde se utilicen ambos métodos. Filstead (Citado en Cook, 1986), considera que «a lo largo del proceso de evaluación debe existir un interés por recoger múltiples perspectivas y por emplear métodos que permitan captar la visión más global de la intervención social». Las evaluaciones globales deben estar orientadas tanto al proceso como al resultado, lo cual permite confirmar la información aportada por uno y otro. Webb, Campbell y otros (1981), señalan que cuando los datos de una investigación evaluativa son recogidos mediante múltiples técnicas, y se organizan, el riesgo de error es mínimo y no es necesario excluir datos cuantitativos porque los mismos, son muestras de registros continuos que se recogen por largos períodos de tiempo. En este sentido se puede complementar la información obtenida a través de métodos cualitativos y cuantitativos y utilizar índices que permitan traducirla a un código. Las razones antes expuestas, apoyan el empleo de ambos métodos en la Segunda Etapa de Educación Básica. Asi, no solo se asignará una calificación, sino que también se le dará significación y justificación a la misma a través de juicios valorativos. El proceso evaluativo se concibe como:
LA NECESIDAD DE LA PROPUESTALa aplicación de esta forma de evaluación generará cambios en la práctica pedagógica, la cual constituye el elemento didáctico fundamental para promover la reforma curricular necesaria en el mejoramiento del sistema educativo, en general, y del proceso de aprendizaje, en particular. En tal sentido, la evaluación centrada en procesos es la práctica evaluativa que más se ajusta al modelo planteado, por cuanto está dirigida a aclarar y comprender la dinámica interna del hecho educativo: factores que inciden en su realización, debilidades, fortalezas, participación de los actores escolares, naturalidad y calidad de las intervenciones. El evaluador de procesos no sólo observa las actividades formales y los resultados anticipados, sino también los informales y las consecuencias no previstas para buscar las explicaciones de los éxitos, interferencias, condiciones en las cuales se realiza el aprendizaje, lo cual permite comprender y documentar diariamente lo que sucede y tomar las decisiones pertinentes sobre los cambios que deben introducirse para mejorar el proceso. Esto implica una gran sensibilidad y el abordaje del mismo sin hipótesis predeterminadas sobre lo que son sus fortalezas y debilidades. Dentro del proceso educativo la evaluación centrada en procesos permite considerar la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación como una unidad integrada que se da a lo largo del proceso y donde evaluar implica: investigar y reflexionar. Además en esta concepción se valora: Al alumno, como centro y sujeto del aprendizaje que aprende y construye su conocimiento cuando establece relaciones significativas entre lo que ya conoce y lo que está aprendiendo. Al docente, como planificador de los encuentros del alumno con el objeto de conocimiento y como promotor de la interacción comunicativa constructiva en torno a la realización de tareas de aprendizaje, seleccionando las pautas interactivas para cada situación. Al padre o representante, como orientador del alumno, en la consolidación de sus aprendizajes y motivador constante hacia el éxito en su proceso de crecimiento intelectual, afectivo y moral. Al contexto representado por múltiples realidades en las cuales el alumno aprende y transfiere sus conocimientos. La evaluación, como parte del proceso de enseñanza y aprendizaje, tiene como finalidad fundamental, despertar el interés hacia el mejoramiento del desarrollo de los alumnos, la actividad del docente, los materiales educativos, el Proyecto Pedagógico de Plantel, el Proyecto Pedagógico de Aula y el Curriculum Básico. Por lo que deberá:
Desde esta perspectiva la presente propuesta promueve situaciones específicas para integrar la evaluación al proceso de enseñanza - aprendizaje, con el fin de mejorarlo y contribuir a la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo, evitando de esta manera la exclusión, la repitencia , el fracaso escolar y los profundos niveles de insatisfacción en docentes, padres y niños. EVALUACIÓN DE LOS APRENDIZAJESConceptualización: en atención a los planteamientos expuestos anteriormente la evaluación de los aprendizajes se concibe como, un proceso interactivo de valoración continua, que permite recoger y analizar evidencias sobre experiencias previas y los alcances progresivos de los alumnos en relación con las competencias básicas de grado derivadas de los objetivos generales de las diferentes Etapas. Para ello se toman en cuenta las condiciones en que se realiza el aprendizaje, el desarrollo evolutivo del aprendiz y los criterios e indicadores que permitan establecer la distancia entre lo planificado y lo alcanzado por el alumno, para propiciar la toma de decisiones consensuadas a fin de orientar, retroalimentar y mejorar el proceso de enseñar y aprender. En este sentido la evaluación, tendrá como finalidades:
PRINCIPIOS DE LA EVALUACIÓNLa Ley Orgánica de educación en su Artículo No. 63 establece los principios en relación con la evaluación. Estos principios están en concordancia con la fundamentación teórica que sustenta la reforma curricular y son: La evaluación debe ser continua: realizarse a lo largo de todo el proceso con carácter formativo; permite registrar, reflexionar y valorar permanentemente el desempeño de los participantes en el proceso de enseñanza y aprendizaje, así como la orientación y reorientación del mismo. En el modelo, la evaluación continua implica:
La evaluación debe ser integral: la evaluación, considerada de manera integrada al proceso de enseñar y aprender, permite observar, analizar y describir la acción educativa como una unidad en los diferentes momentos del proceso pedagógico y propiciar la interacción comunicativa constructiva de quienes participan en este proceso. La evaluación debe ser cooperativa: para promover la conjunción de acciones solidarias de todos los participantes en el acto educativo y propiciar la relación, comunicación-e información constante, lo cual genera una integración de juicios compartidos sobre el desempeño de los comprometidos en el acto educativo. (Visión multidireccional). Estos principios están en concordancia con la fundamentación teórica que sustenta la Reforma Curricular, en lo que se refiere a aspectos relacionados con la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación, procesos que deben darse de manera cohesionada en la práctica pedagógica. CARACTERÍSTICAS DE LA EVALUACIÓN
TIPOS DE EVALUACIÓNExplorativa: Cumple la función diagnóstica de la evaluación. Tiene como propósito, obtener información sobre los conceptos y experiencias que el alumno posee, para construir significativamente su propio conocimiento y al mismo tiempo proporciona herramientas al docente para la planificación del proceso de enseñanza - aprendizaje. En tal sentido se debe explorar en el alumno:
Formativa: Cumple con la función motivadora y orientadora de la evaluación. Tiene como propósito observar, registrar, investigar y reflexionar constantemente con el alumno su proceso de aprendizaje, para iluminar lo que esta ocurriendo, ofrecer retroalimentación inmediata y planificar acciones necesarias para estimular y mejorar dicho proceso. La evaluación formativa tiene carácter dinámico y continuo. Debe estar estrechamente vinculada con las actividades de enseñanza - aprendizaje y ser realizada fundamentalmente a través de procedimientos informales que permitan:
Final: Cumple con la función administrativa de la evaluación. Se concibe como un proceso de carácter global que se efectúa cuando finaliza un proyecto, lapso, curso o ciclo. Para ello se toma la información proporcionada por la evaluación continua contenida en los registros acumulativos, para verificar el alcance de competencias por parte del alumno. La evaluación final debe considerarse un paso más en el alcance de aspiraciones y como un recurso que permite tomar decisiones para: el mejoramiento, la superación de interferencias, la ubicación y la promoción de los alumnos. Esta evaluación permite:
FORMAS DE PARTICIPACIÓNAutoevaluación: Es un proceso de valoración que realiza el alumno de su propia actuación, lo que le permite identificar sus posibilidades, limitaciones y cambios necesarios para mejorar su aprendizaje. La autoevaluación permite al alumno:
Coevaluación: Es un proceso de valoración recíproca que realizan los alumnos sobre la actuación del grupo y del docente, atendiendo a ciertos criterios o puntos de referencia establecidos por consenso. La coevaluación permite al alumno y el docente:
Heteroevaluación: Es un proceso de valoración recíproca que se realiza a través de la coevaluación y donde participan todos los entes involucrados en el proceso de enseñanza y aprendizaje del alumno, docente, equipo de docentes de las diferentes secciones de un grado, padres y representantes, otros miembros de la comunidad..., con el objeto de lograr el mejoramiento y la calidad de su actuación. La heteroevaluación se fundamenta en una evaluación continua donde cada uno de los agentes:
CRITERIOS E INDICADORES DE EVALUACIÓNPara evaluar las competencias se deben establecer, con la participación conjunta de los comprometidos en el proceso los criterios e indicadores a través de los cuales se podrá evidenciar el progreso alcanzado por los alumnos. Criterio: es un recurso que permite evidenciar avances en las competencias por parte del alumno, es decir, convalidar lo qué sabe, qué hace y cuáles son sus actitudes. Indicador: son señales relacionadas con el dominio de la competencia que permiten observar continuamente el progreso de los alumnos en cada una de ellas. Los criterios e indicadores propician el contraste de las construcciones de los alumnos en relación con el desempeño evidenciado a través de la observación del uso de conceptos, procedimientos y manifestación de actitudes necesarias para alcanzarlo. Deben ser amplios para permitir su aplicación a más de una situación de aprendizaje y para fundamentar los juicios valorativos. Es importante que el docente al evaluar tenga presente la consideración de estos aspectos a fin de evitar el azar. PLANIFICACIÓN DE LA EVALUACIÓNLa planificación de la evaluación se formula a través del Proyecto Pedagógico de Aula (P.P.A) dentro del cual se integran los procesos de enseñar, aprender y evaluar, que ocurren de manera simultánea y se relacionan con las dimensiones del ser, el conocer, el hacer y el convivir. Al planificar en materia de evaluación se deben adecuar los procedimientos y recursos pertinentes con la situación de enseñanza y aprendizaje, tomando en cuenta la diversidad contextual en la cual puede realizarse. Por lo antes expuesto se afirma que la planificación de la enseñanza y el aprendizaje, desde el ¡nido, está ligada a la evaluación, ya que ésta constituye el motor de todo el proceso de construcción de conocimiento. Se propicia así la motivación, la reflexión, la valoración, la orientación y la retroalimentación de los procesos. En este sentido, dentro del Proyecto Pedagógico de Aula se deberá tomar en cuenta el qué, el cómo, el cuándo y el para qué evaluar. EL QUÉ EVALUAR:En el alumno:
EN LA PRIMERA ETAPA DE EDUCACIÓN BÁSICALas competencias por grado: Desempeño que se aspira que el alumno alcance a lo largo del proceso de enseñanza y de aprendizaje, las cuales serán evidenciadas a través de criterios e indicadores establecidos por consenso. EN LA SEGUNDA ETAPA DE EDUCACIÓN BÁSICALas competencias de áreas por grado: Desempeño que se aspira alcance el alumno en cada área y grado. Los procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación centrados en competencias implican:
En el Docente:
En los Padres o Representantes:
En el Proyecto Pedagógico de Aula (P.P.A):
EL CÓMO EVALUARComo se ha mencionado anteriormente, la evaluación es cualitativa y se fundamenta en la emisión de juicios descriptivos. El docente, al emitir juicios sobre el desempeño de los alumnos, debe tomar en cuenta la diversidad en los ritmos y estilos de aprendizaje y el contexto donde se desarrolla, para evitar sesgos. Estos juicios no deben ser emitidos sobre una sola observación, ni de manera aislada; sino que deben fundamentarse en observaciones continuas y holísticas. La calidad de los juicios tendrá mayor credibilidad en la medida en que la información registrada sea suficiente, veraz y fundamentada en criterios coherentes y pertinentes con la situación a evaluar, las cuales serán legitimadas a través del contraste con otros juicios previos o posteriores. El docente deberá:
EL CUÁNDO EVALUARDurante todo el proceso de enseñanza y aprendizaje, por cuanto la evaluación tiene carácter continuo y se basa en observaciones permanentes y reflexivas sobre la actuación de cada alumno. EL CON QUÉ EVALUARCon procedimientos y recursos que además de aportar la información que se requiera permitan la interrelación docente - alumno. Se recomienda el empleo de procedimientos como: la observación y la entrevista en profundidad. Se recomienda también el uso de recursos que sean de fácil interpretación y manejo diario y que permitan recoger aspectos concretos, incorporar aspectos no previstos y observar la actuación de los alumnos en debates, diálogos, dinámicas de grupo, producciones orales y escritas, simulaciones, dramatizaciones, producciones plásticas o musicales, expresión corporal, puesta en común... Entre algunos recursos de evaluación recomendables para la Primera y Segunda Etapa de Educación Básica figuran: registros anecdóticos, diarios de clase, registros descriptivos, sociograma, mapas de concepto y portafolio. EL PARA QUÉ EVALUARLa evaluación es el procedimiento más adecuado para tomar decisiones en relación con los siguientes aspectos:
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