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Programa de Estudio de Educación Básica

Sexto Grado

Programa de Ciencias de la Naturaleza y Tecnología

PRESENTACIÓN DEL ÁREA CIENCIAS DE LA NATURALEZA Y TECNOLOGÍA

La enseñanza de las Ciencias de la Naturaleza y Tecnología en el nivel de Educación Básica propicia la formación integral, la visión y el pensamiento global en el educando. Según Delors (1996) los cuatro pilares fundamentales para la enseñanza de las ciencias son: “Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser para comprender mejor el mundo y aprender a convivir para poder vivir juntos”.

La enseñanza de la Ciencia y Tecnología en Educación Básica es importante porque contribuye a:

  • Conocer los cambios e interacciones del mundo socionatural.
  • Comprender los problemas relacionados con la prevención, mantenimiento y promoción de la salud corporal, mental y social.
  • Adquirir conocimientos en la escuela que tengan significado, relevancia y aplicación, y puedan ser conectados con la realidad del niño.
  • Comprender los problemas y formar valores prosociales en niveles como la familia, la escuela, la comunidad y el planeta.
  • Buscar soluciones lógicas a los problemas y proporcionar una óptica desde la cual se observen los avances de la ciencia y de la tecnología, en función de auténticos valores humanos.
  • Formar un ser humano sensible ante la belleza, la armonía y la diversidad de la naturaleza, solidario ante los problemas globales, crítico ante la destrucción del ambiente y capaz de actuar en los diferentes niveles de su ámbito, gracias a la consolidación del pensamiento global.
  • Desarrollar el pensamiento lógico, creativo, convivencial y reflexivo.
  • Atender problemas derivados directa o indirectamente de la actividad humana que afectan nuestro ambiente natural y social.
  • Alertar acerca de las alteraciones que el empleo irreflexivo de la tecnología produce en el equilibrio ecológico.
  • Promover una actitud de colaboración hacia la conservación y el mejoramiento del ambiente socionatural en el nivel local, regional y nacional.
  • Generar fuentes de trabajo que mejoran la calidad de vida planetaria como una forma de solidaridad humana.
  • Propiciar la adquisición, formación y práctica de actitudes flexibles, críticas y tolerantes.
  • Preparar al educando para afrontar los constantes cambio y desafíos que ocurren en la sociedad y que requieren su participación.
  • Formar la plataforma cognitiva que permitirá al alumno construir conceptos y procesos de orden superior, en los siguientes niveles educativos.

La Ciencia y la Tecnología tienen un lugar justificado en el conocimiento del ser humano. Los argumentos epistemológicos surgen de las diferentes disciplinas científicas y se refieren a la búsqueda de la estructura interna: cómo se construye y cuál es la concepción de la Ciencia (Coll,1987). A finales del siglo XIX la meta era acumular conocimiento científico. Popper y Bacon sostienen que las teorías científicas son más sólidas mientras más resistan las intenciones de probar que son falsas. Se centran en usar el método científico para conseguir acercarse a una verdad con mayor probabilidad de ser cierta. Para Kuhn, los paradigmas siempre son verdades, pueden surgir otros paradigmas sin descalificar los existentes. Para Lakatos (1983) las ideas centrales y las teorías científicas siempre están fortalecidas por ideas científicas auxiliares cuya misión es impedir que la teoría central sea refutada según señalan Nieda y Macedo (1997).

Al analizar las afirmaciones anteriores queda explícito que la Ciencia trata el conocimiento, el método, la duda, los paradigmas y las teorías. Al considerar estas ideas, el docente puede realizar su práctica pedagógica propiciando experimentos sencillos, con los cuales los alumnos puedan internalizar los procesos de la Ciencia y construyan el conocimiento científico acorde con su nivel.

Para lograr que el alumno construya el conocimiento referido, en el área de Ciencias de la Naturaleza y Tecnología, en la II Etapa de Educación Básica, se organizaron cuatro bloques: La Tierra y el Universo; Seres vivos; Salud Integral; y Tecnología y Creatividad. Estos bloques, no dejan de ser un artificio curricular para el estudio de los contenidos de las diferentes disciplinas: Biología, Física, Química, Ciencias de la Tierra y la Educación para la Salud.

Están adaptados a los intereses del niño, su desarrollo psicológico y responden a las tendencias mundiales de la Enseñanza de las Ciencias, donde el niño es el protagonista del Curriculum. El educando tiene conocimientos previos acerca de estos temas, el propósito es aprovechar esos conocimientos, mantener los que son correctos y propiciar la reestructuración cognitiva de las concepciones alternas. Es deseable, que el niño transfiera los aprendizajes adquiridos en la escuela a la vida cotidiana y que el maestro maneje la Ciencia como lo plantea Toulmin (1997), quien sostiene que el conocimiento no pertenece a una sola disciplina, ni es un bloque cognitivo estático, con límites definidos, sino que los conocimientos son sistemas de conceptos tanto en planos individuales como colectivos, poro tanto, es deseable que sean estudiados bajo la óptica transdisciplinaria con análisis sistémico.

Actualmente la concepción de la Ciencia se caracteriza por considerar que las verdades son relativas, ya que se dan en un tiempo y en un espacio histórico. Existen múltiples opciones para abordar los problemas y están relacionadas con la sociedad y la humanización del hombre. Por tales razones es deseable que el docente propicie el manejo del método científico, para que aborde problemas significativos del educando, corno son los problemas de la salud, los tecnológicos y los socionaturales. Gil, D. (1993), hace énfasis en la necesidad de un currículo centrado en las relaciones Ciencia, Tecnología y Sociedad. Además reconoce las implicaciones afectivas en el aprendizaje.

Para Claxton (1994), el docente debe aprovechar la curiosidad del niño para enseñarle Ciencia y sugiere que se seleccionen temas de problemas reales, de interés social y de su entorno inmediato. Bruner (1966), propone el aprendizaje por descubrimiento en la resolución de problemas. Sugiere que la participación activa del aprendiz garantiza el éxito del proceso de instrucción y transferencia del conocimiento. Por los anteriores argumentos hemos seleccionado el enfoque Ciencia, Tecnología y Sociedad.

El enfoque CTS dota de significado a los conceptos científicos, al relacionarlos con sus aplicaciones en la sociedad y al ofrecer un espacio para la reflexión sobre la naturaleza de la ciencia.

El enfoque CTS hace énfasis en la cultura científica y exige una aproximación racional e independiente a la ciencia; se espera que los alumnos indaguen, cuestionen y expliquen sus conocimientos, valoren la experimentación como un proceso activo del pensamiento y como resultado de ello, lleguen a encontrar otros ejemplos en sus propias vidas. Estas tendencias apoyan lo que Simón Rodríguez decía: “COMO LOS PRINCIPIOS ESTÁN EN LAS COSAS, CON LAS COSAS SE ENSEÑA A PENSAR” y “LA NATURALEZA ES UN LIBRO ABIERTO QUE ES NECESARIO LEER”.

El rol del docente dentro de este enfoque exige: una actitud abierta, ser creador de un ambiente rico en recursos, mostrar confianza en sí mismo y en sus alumnos, servir de modelo para la actitud científica, resaltar la importancia de la cultura científica y estar consciente que la enseñanza de la ciencia no se restringe a las cuatro paredes del aula.