Programa de Estudio de Educación Básica
Información General
FUNDAMENTACIÓN DEL DISEÑO CURRICULAR DEL NIVEL DE EDUCACIÓN BÁSICA
Bases conceptuales: Filosófica, Sociológica, Psicológica y Pedagógica. (Discurso Explicativo).
El Ministerio de Educación, a partir del análisis del hecho cultural (valores y funciones sociales), identifica la multidimensionalidad de factores que lo influyen y se manifiestan en indicadores como: bajos índices de inserción y permanencia del niño en el sistema educativo, bajo rendimiento escolar con pocas competencias en comprensión de la lengua escrita y cálculo, con escasa pertinencia de la educación.
Socialmente estos indicadores están vinculados con desnutrición, incorporación prematura del niño al mercado laboral sin preparación alguna, subempleo, explotación al menor, transgresión social, situación económica, desadaptación a la escuela por exceso de contenidos programáticos. Desintegración del conocimiento.
A partir del análisis del hecho cultural, el Ministerio de Educación determina la política educativa, sus valores y fines, los cuales apuntan a la innovación de las dimensiones del aprender a ser-conocer-hacer-vivir juntos, como a continuación queda expresado:
* Promover el pleno desarrollo de la personalidad de los ciudadanos, tanto en su sentido individual como social, para que sean capaces de convivir en una sociedad pluralista. Tal capacitación les permitirá contribuir a la integración y a la solidaridad, enfrentando las tendencias a la fragmentación y a la segmentación sociales.
* Propiciar el dominio de los códigos en los cuales circula la información socialmente necesaria y formar a las personas en los valores, principios éticos y habilidades para desempeñarse en los diferentes ámbitos de la vida social.
* Formar a las personas para que puedan responder a los nuevos requerimientos del proceso productivo y a las formas de organización del trabajo que resulta de la revolución tecnológica.
* Desarrollar capacidades de anticipación del futuro y de actualización permanente para seleccionar información, para orientarse frente a los cambios, para generar nuevos cambios, para asumir con creatividad el abordaje y la resolución de los problemas.
BASE FILOSÓFICA
En las dimensiones del aprender a:
Ser-Conocer-Hacer-Vivir juntos.
Ser: Único con espacio propio, el cual comparte en el cosmos, donde prevalecen valor y espíritu en una estrecha vinculación, cuyo centro activo es la persona.
El espíritu: Principio que hace del hombre un ser, que muestra una serie de cualidades que lo identifican:

- Intuye espontáneamente tanto las esencias como también el espacio y tiempo al ejecutar movimientos y acciones.
- Piensa, tiene conciencia de sí y del mundo, analiza las ideas, comprende que puede convertir las cosas, entre ellas a sí mismo en objeto de su conocimiento.
- Exhibe una conducta motivada que le lleva a plantearse metas y lograr lo que se propone. Entiende que puede contar consigo mismo y con toda su organización física y psíquica.
- Se percata de que su emocionalidad y voluntad le permite hacer transferencias hacia la aceptación, el amor y la bondad hacia otro ser, humanizando así la convivencia. El poseer voluntad le hace capaz de actuar con disposición tanto para impulsar dinámicas sociales transformadoras, ejerciendo su derecho a la libertad de participar en la búsqueda de nuevas formas de vida, como para inhibir su conducta.
Conocer: La simple transmisión de conocimientos es insuficiente para aprehender la verdad. Para llegar a ella la ciencia no se basta a sí misma pues requiere de la formación espiritual del hombre (que piensa, analiza, intuye y comprende la modificabilidad de las cosas).
Para ir hacia la construcción de ese conocimiento desde la perspectiva de un enfoque ecológico, este plantea la sustitución del análisis sistemático de las actividades cognitivas (que sólo permite abordar el conocimiento con el uso de inferencias formales y términos de enunciados que utilizan sólo un conjunto de conceptos). Los seguidores del enfoque ecológico proponen un análisis poblacional y sistemático de las actividades cognitivas, que obliga a desprenderse de todo dogma y aceptar que las ideas de cualquier tipo forman poblaciones conceptuales en desarrollo histórico, tanto en el ámbito colectivo como individual y por consiguiente deben analizarse todos los contenidos antes de asumir una posición.
Esta posición está asociada con actitudes inflexibles que muestran algunas personas al abordar un problema en situaciones experienciales nuevas, negando que si el conocimiento cambia, los criterios de evaluación también lo harán. Para Morín un conocimiento complejo, sea éste científico, filosófico, práctico o artístico, debe ser evaluado a partir de la conjunción entre teoría y método (queda entendida en esta interrelación la aplicación).
El método para construir el conocimiento retorna la relatividad de la verdad afirmando que el mundo, sus problemas y la naturaleza cambian y con ellos el conocimiento humano. La realidad nunca está separada de este conocimiento, es una experiencia de transición que cambia continuamente. El ser parte de un universo dinámico en constante cambio, lleva a formular el conocimiento en términos de probabilidad.
Los pragmáticos sugieren la comprobación de toda afirmación considerada verdadera a través de la experiencia empírica como también por la prueba pública, transformar la ciencia con el perfeccionamiento de los métodos de investigación y de la formación de conceptos. Bacon propone la duda, no como fin en sí misma, sino como medio para hallar la verdad con mayor probabilidad.
En el mismo sentido y con relación a los valores, el hombre responsable de la verdad del conocimiento también lo es de los valores, los cuales deben ser sometidos al consenso, pues no siempre existen principios absolutos que los respalden.
Al cambiar la cultura los valores también lo hacen. No significa que la moralidad fluctúe, sino que ningún precepto axiológico puede ser considerado de validez universal sin haber sido sometido al análisis.
La ética, para resolver la cuestión, propone utilizar un criterio de buena conducta "Lo bueno debe serlo para la sociedad". La escuela debe enseñar una nueva fundamentación moral como solución a los problemas sociales. Adquirir su autonomía y trabajar por proyectos flexibles que relacionen los contenidos con la realidad y estén sujetos a una evaluación continua.
Hacer: Con el surgimiento del reconstruccionismo como movimiento de reforma general hacia un sistema de democracia más operativa, se genera una reacción en contra de la educación tradicional.
Afloran divergencias presentes entre sus representantes, pero esto no les impide coincidir en tres aspectos negativos en la formación del alumno: El docente autoritario (que impone su verdad), el aprendizaje pasivo (que considera al alumno un recipiente vacío) y el enfoque de cuatro paredes (que limita el contacto del estudiante con el ambiente y la realidad de su entorno social). En respuesta a esto proponen una educación significativa.
La escuela como órgano social, para adecuarse a las nuevas exigencias de la sociedad post-moderna, debe asumir el reto colaborando con la familia y la comunidad

La familia es el primer agente socializador. Su influencia y responsabilidad permanecen más allá del ingreso del alumno a la escuela.
La familia genera dinámicas internas que se reflejan en comportamientos (autoestima, tolerancia, comprensión, cooperación) que influyen en la actuación del alumno en la escuela.
En síntesis es en el seno de la familia donde se desencadena el proceso de descubrimiento del otro. La humanización, concebida como crecimiento interior del individuo en el punto donde se cruzan libertad y responsabilidad (UNESCO).La escuela fortalece continuamente este proceso.
Currículo: Debe ser flexible, centrado en el alumno y en su contexto sociocultural, tomar en cuenta sus necesidades, intereses y aspiraciones, y a partir de esta descripción seleccionar los contenidos, para integrarlos vertical y horizontalmente y dinamizar el proceso a través de los ejes transversales (lenguaje, desarrollo del pensamiento, valores y trabajo) a través del consenso y la negociación.
Método: activo, flexible y reflexivo, basado en la libertad democrática, que le permite al alumno expresarse libremente, disentir, investigar (teniendo presente siempre que comparte su espacio en el cosmos).
Experiencia práctica-comprensión científica.
Ir al ambiente y la realidad de su entorno social. Anticiparse al futuro planificando antes de actuar.

La evaluación dentro de una dinámica constructivista debe significar un cambio en el "qué", "para qué", "cuándo" y "cómo evaluar". Con relación al "qué", evaluar procesos en la construcción del conocimiento, condiciones presentes para esa construcción, papel de mediador en ese proceso (docente-familia). "Para qué" para atender las condiciones cuando interfiere en el aprendizaje y para facilitar nuevas construcciones. "Cuándo" en todo momento de interacción constructiva tanto dentro del aula como fuera de ella. "Cómo" observando, determinando si las respuestas se repiten, si obedecen a una situación especial (particular) que la genera (desequilibrios sociales, situación de enfermedad, influencia no prevista). Registrando en la carpeta del alumno cada evento del proceso y determinando las relaciones causales observadas, tanto positivas como negativas, en las dimensiones del aprender a ser, conocer, hacer, vivir juntos.
La evaluación dejará de ser un instrumento de castigo, para convertirse en estimulo, reconocimiento, regocijo y motivación a la convivencia. Debe comunicarse para despertar la conciencia, el compromiso y voluntad para participar más activamente en los proyectos individuales y colectivos.
De esta manera, la relación humana docente-alumno genera un despertar ético (frente a una realidad que muestra diversidad) que los fortalece. Mediante interacciones constructivas en el contexto socio-cultural, el docente va interviniendo cooperativa y socialmente.

BASE SOCIOLÓGICA
En el ámbito mundial, el sistema capitalista ha venido desarrollando un proceso de cambio social, económico y político denominado globalización que, fuertemente influido por los avances tecnológicos, demanda de las sociedades amplia productividad en el área de la generación de conocimientos y su aplicación y difusión.
Sin ignorar los peligros que tal concepción encierra, ya que pareciese tender a la creación de una sociedad internacional homogénea que amenaza la identidad cultural (Cordiplan), ella nos lleva a plantearnos la necesidad de construir la Sociedad del Conocimiento, que nos obliga a asumir retos a cumplir en corto plazo, so pena de quedarnos anclados en la crisis que hoy vivimos.
En la Sociedad del Conocimiento la competitividad de un país, en el ámbito mundial, estará marcada por el uso inteligente de la información, la construcción del conocimiento y la capacidad de difusión de éstos.
Vista así, la sociedad deberá ser una sociedad educadora que genere en sus integrantes el aprendizaje permanente. La formación de las nuevas generaciones es un problema en el cual, si bien el Ministerio de Educación tiene la trascendente tarea y responsabilidad de orientar, no es el único agente que sustenta ese compromiso.
El bombardeo informativo y valorativo que el niño recibe fuera de la escuela puede ser tanto o más importante y trascendente que el mensaje escolar; todo ello obliga a redefinir la relación del Sistema Educativo con la comunidad organizada, con los sectores productivos y, particularmente, con otros agentes socializadores como la familia, los medios de comunicación y la iglesia. En definitiva la escuela debe, por una parte abrirse a los requerimientos del medio y, por la otra coordinar sus esfuerzos con otros agentes sociales a fin de orientarlos bajo principios que sean lo más coherente posible.
Ya que se contempla el enfoque de Vygotski como una de las fuentes teóricas de la reforma se verá que lo social impregna profundamente las fundamentaciones en lo filosófico, psicológico y pedagógico, expresándose allí elementos sociológicos fundamentales para la nueva propuesta educativa
BASE PSICOLÓGICA
Para entender el hecho educativo es imprescindible realizar un abordaje multidisciplinario, debido a la complejidad que presenta. La psicología es una de las ciencias que debe dar su aporte para comprender el fenómeno ya que ella puede explicar los procesos de desarrollo y de aprendizaje de los alumnos.
El marco de referencia psicológico que sirve de base al nuevo currículo de Educación Básica es el constructivismo, debido a que permite incluir los aportes de diversas teorías psicológicas que participan de muchos principios comunes. Básicamente el constructivismo postula que toda persona construye su propio conocimiento, tomando de su ambiente los elementos que su estructura cognoscitiva sea capaz de asimilar.
Ante una misma situación diversos sujetos van a construir conocimientos diferentes. Esto se explica porque su experiencia y conocimientos previos son también diferentes.
El mismo principio de construcción es válido pana el afectivo, es así cómo, mediante interacciones constructivas con objetos de su medio, pero sobre todo con otras personas, el alumno se va desarrollando como un ser autónomo, moral, social e intelectual. Este proceso de interacción de los seres humanos con su entorno va a estar mediatizado, desde que nace, por la cultura; y esta mediación va a permitir, tal como lo afirma Vygotski, el desarrollo de los procesos psicológicos superiores que caracterizan la especie: Pensamiento, Memoria, Lenguaje, Anticipación del futuro, entre otros.
El sistema educativo tiene a su cargo la educación formal de los ciudadanos. Ello implica una acción intencional que está dirigida al desarrollo de los educandos. Esto, debe basarse en el desarrollo que ya poseen los alumnos, puesto que el conocimiento se construye en forma progresiva, mediante un juego incesante de procesos de asimilación de elementos del medio externo y de acomodación de las estructuras cognitivas (Piaget).
El alumno, en un determinado momento, tendrá la capacidad de ejecutar tareas, dar respuestas o solucionar problemas por sí mismo, sin ningún tipo de ayuda; ello representa su zona de desarrollo real. Sin embargo, podrá alcanzar, con ayuda de un adulto, un compañero o un grupo de compañeros más avanzados, una serie de conductas que no podría manifestar sin esa ayuda. Este espacio de acción es denominado por Vygotski "Zona de desarrollo próximo potencial"
El concepto anterior es de mucha importancia, pues concede al docente un rol protagónico en el proceso enseñanza-aprendizaje. El docente es la persona encargada de organizar el ambiente educativo para que los alumnos construyan su conocimiento y es, a la vez, el mediador de sus aprendizajes.
Siendo uno de los objetivos primordiales del nuevo currículo el educar para la vida (Odremán), los ambientes educativos deben presentar semejanza con la vida y no estar desconectados y serles extraños.
Para tener conexión con las vivencias diarias del alumno fuera de la escuela, es imprescindible que la familia y la comunidad interactúen con la institución escolar, lo cual se ve favorecido por la posibilidad que brindan los proyectos de plantel y los proyectos de aula. Estos permitirán al alumno vincularse con su historia, su espacio, su gente, en fin, con su cultura y con ello plantear la base para alcanzar su dignidad (Esté) y que sus aprendizajes sean significativos (Ausubel).
La psicología puede aportar a la educación una serie de conocimientos. Entre ellos, el desarrollo evolutivo de la persona que transita la primera etapa de la Educación Básica es de los más relevantes. Ese desarrollo se contempla a continuación, aclarando que si bien se exponen por separado el desarrollo cognitivo, el del lenguaje y el socio - afectivo - moral, se da por descontado que el desarrollo humano es un proceso global donde las diferentes áreas se desenvuelven simultáneamente y se influyen mutuamente para dar como resultado la personalidad de un individuo.
Se considera que la teoría Piagetiana aporta el modelo más consistente, epistemológicamente, para explicar el desarrollo intelectual; por ello, constituirá la base en lo que respecta a la explicación de este proceso. Para Piaget, cinco grupos de factores, mediante una intrincada interacción entre ellos, van a dar cuenta del desarrollo de las estructuras cognoscitivas.
Como se aprecia en el siguiente gráfico, el factor equilibración regula los otros factores. Es así como el conocimiento social, el lógico y el infralógico se desarrollan mediante regulación interna, pautada por la biología y la psicología del sujeto, en interacción constructiva con personas y objetos de su medio, que junto con la familia, constituye los principales espacios de transmisión e interacción social.

ESTRUCTURA COGNOSCITIVA AFECTIVA
En relación con la construcción de conocimientos Vygotski hace una distinción entre los conceptos científicos y espontáneos. Estos últimos se originan en la actividad cotidiana, mientras que los primeros surgirán de la actividad estructurada que se propicia en la escuela y que se caracteriza por una organización sistemática y lógica. Este aprendizaje científico promoverá el desarrollo cognitivo ejerciendo una influencia recíproca sobre la cognición cotidiana. El papel principal en este proceso lo jugará el docente quien ejercerá como mediador, propiciando situaciones de interacción entre su persona y los alumnos, o de los alumnos entre sí.
La mediación que el docente ejerza en esta primera etapa debe tomar en cuenta los ejes transversales del nuevo currículo de Educación Básica, sin descuidar la diversidad cultural de los alumnos que pueblan el sistema educativo tratando de trabajar en todo momento con materiales concretos y con explicaciones verbales (lenguaje) que lleven al alumno a la simbolización y ulterior abstracción de su propia experiencia, para propiciar el pensamiento.
Muchos niños ingresarán con un pensamiento donde la lógica concreta imperará, pero otros muchos provenientes de los estratos más desfavorecidos del sistema social, sólo contarán con un pensamiento prelógico característico del niño en el período preoperatorio.
Una educación que propicie ambientes educativos, con situaciones concretas, que abra zonas colectivas de desarrollo próximos que faciliten la cooperación cono elemento social que favorezca el desarrollo moral y la capacidad de colocarse en el lugar de otro, que aproveche los errores para generar conflictos sociocognitivos y el uso de diversas herramientas mediadoras que faciliten el pensamiento lógico y crítico, en síntesis, una educación del alumno para la vida democrática que el país requiere.
DESARROLLO LINGÜÍSTICO COMUNICATIVO
El lenguaje como función psíquica superior sirve de comunicación y favorece la comprensión de la personalidad del individuo, la apropiación de los valores culturales, sociales y morales de su cultura tanto externa como interna.
Cuando se habla del lenguaje se incluyen todas sus formas de expresión:
- Lenguaje oral (comprensivo y expresivo).
- Lenguaje escrito (lectura y escritura).
- Lenguaje gestual.
Para estudiar el lenguaje es necesario plantearlo en correlación con lo biológico, lo social, lo cultural y lo histórico. Por tanto, la perspectiva del lenguaje y su construcción por parte del alumno debe considerarse en una doble vertiente, evolutiva e histórico - cultural, especialmente hoy cuando los nuevos enfoques de la enseñanza del lenguaje persiguen prioritariamente el incluir al alumno en su mundo cultural de valores y saber vivir, gracias a la creación de nuevas herramientas cognoscitivas y culturales y de nuevos medios y sistemas simbólicos de comunicación
El nuevo currículo de Educación Básica expresa claramente la importancia del lenguaje cuando lo incorpora como uno de los ejes transversales. El lenguaje es un proceso cognoscitivo, plenamente influido por lo afectivo, el cual se evidencia en cualquier actividad escolar donde alumno-docente, alumno-alumno interactúan. Para contemplar este eje curricular, el docente debe considerar la diversidad que presentan los alumnos en relación con su competencia lingüística y comunicativa, no entienden un mensaje de la misma manera, ya que los significados están relacionados con su experiencia previa.
Considerar el lenguaje como un eje fundamental de estudio en la Educación Básica, también tiene que ver con el lenguaje como medio de aprendizaje, o lo que es lo mismo, con el uso cognitivo del lenguaje, la escuela debería reflexionar sobre su rol en el aula y la forma cómo el maestro facilita a través del significado el objeto del conocimiento que presenta a sus alumnos. Si se toma en cuenta cómo a través de los significados el discurso docente supone la enseñanza de cualquier objeto, cuya identidad de los procesos cognitivos de referencia serían la clave del aprendizaje en el desarrollo lingüístico comunicativo.
Una atención especial del uso cognitivo tiene que ver con las paradojas de la comunicación en el aula, ya que a través de la intersubjetividad comunicativa, el docente debe tener acceso a las diferentes aperturas lingüísticas (tanto de él como de sus alumnos), sin descuidar la diversidad, pues no debe olvidarse que los códigos lingüísticos muchas veces dinamizan la exclusión y deserción escolar.
El uso que el docente haga del lenguaje deberá garantizar la objetividad de la experiencia de todos y cada uno.
DESARROLLO SOCIO-AFECTIVO Y MORAL
El hecho educativo tiene entre uno de sus objetivos la optimización de las condiciones individuales (del alumno) y sociales (del entorno) para facilitar: en primer término, el desarrollo del conocimiento social que implica conocer y comprender el mundo de los otros y el funcionamiento de la sociedad; en segundo término, la construcción de las nociones tales como valores, normas, creencias y costumbres, que permitan representar lo que es justo o injusto, bueno o malo, correcto o incorrecto, lo que perjudica o beneficia a los otros. La adquisición de estas nociones corresponden a lo que autores como Piaget, Kohlberg y otros han llamado juicio o razonamiento moral.
El conocimiento social y el juicio o razonamiento moral, son representaciones que el alumno construye en un proceso interactivo con el mundo social que se conoce con el nombre de desarrollo social y moral.
El conocimiento social es el área de estudio del ser humano que busca explicar cuándo empieza y cómo se adquiere el conocimiento de los otros como individuos que poseen sentimientos, deseos, estados de ánimo, etc., y el de nosotros mismos en diferenciación con los otros; el conocimiento de las relaciones sociales, bases de conceptos como la amistad, autoridad conflictos, y por último el funcionamiento de los grupos e instituciones sociales tales como la familia, la escuela, la comunidad, el país, las naciones, los cuales contribuyen a la formación de la conducta como ciudadanos.
El ser humano es fundamentalmente un individuo social en su origen y en su función. El alumno nace con un organismo biológicamente preparado para su adaptación al medio físico, pero su supervivencia sería imposible sin el concurso de los adultos y de su grupo social.
Investigaciones recientes han demostrado que el cariño, la compañía, la actividad lúdica, el vínculo afectivo, son tan importantes para el desarrollo humano como la alimentación.
El niño como ser social, nace con disposiciones para establecer vínculos sociales. Esta capacidad explica el hecho de que a lo largo de la evolución se hayan seleccionado conductas convenientes para la socialización de los individuos, como son las relaciones afectivas entre padres e hijos, entre los pares, así como las conductas para pedir ayuda, los gestos comunicativos, la sonrisa, el interés por las personas. Esta capacidad social es, a su vez, aprovechada por el grupo para transmitir la cultura acumulada en el desarrollo de la especie: valores, normas, convenciones, roles, lenguaje y contenidos culturales.
Existen indicadores que ponen de manifiesto la evolución social desde temprana edad.
- La sonrisa social, por ejemplo, es una reacción que se expresa ante las personas que atienden al alumno, por ser éstas fuentes de estimulación visual, táctil, auditiva y afectiva.
- El apego, es un vínculo afectivo estrecho que surge con la madre o cuidadora y tiene el valor de permitir la interiorización de las figuras afectivas que proporcionan seguridad. La construcción del mundo que cada cual dispone, está sustentada en buena medida en su noción sobre las figuras de apego: quiénes son, dónde están, qué le garantizan, qué tan accesibles se encuentran.
- La angustia de separación ante las personas con las que se han establecido vínculos de apego, en otras palabras vínculos afectivos.
Estos hechos unidos al sentido de amistad, empatía, atracción, etc., constituyen elementos importantes en el establecimiento de las relaciones con los otros y en el desarrollo del afecto.
El conocimiento social es un proceso racional y afectivo (Piaget y Turiel).El ser humano no sólo es capaz de vivir entre sus compañeros, en su grupo, sino que puede cooperar con otros en la realización de tareas, solidarizarse, armonizar, mantener vínculos sociales con personas que estén alejadas e incluso desconocidas. del desarrollo social y las interacciones hacen posible la asimilación de la cultura y contribuyen significativamente al desarrollo intelectual.
Cada sociedad posee sus propias normas acerca de las conductas deseables e indeseables, acerca de las acciones que se pueden considerar buenas o malas. Este conjunto de normas, que toda sociedad transmite generacionalmente como una forma de regular la conducta de sus miembros, es lo que se denomina la moral. Son estas normas convencionales y morales las que el niño debe construir en el proceso de desarrollo moral.
Las normas, valores, convenciones, informaciones, son elementos que constituyen modelos o representaciones que el niño va construyendo sobre el mundo social.
Una de las primeras cosas que las personas adquieren en su proceso de socialización son las normas o reglas. Los adultos cuidan mucho el enseñar sobre lo que se debe o no se debe hacer y ponen especial atención en inducir pautas. Se anima al niño para que asuma conductas adecuadas o se le reprime su desempeño cuando contraviene normas consideradas justas.
Esas regulaciones están estrechamente vinculadas a los valores sociales que orientan hacia lo que es deseable o no desde el punto de vista social. Los adultos en general (padres, docentes) hacen esfuerzos por ejemplarizar conductas deseables y estimular la imitación.
¿Cómo el alumno va adquiriendo la moralidad a lo largo de su desarrollo?. Este ha sido un tema de estudio de autores como Piaget y Kohlberg; quienes orientaron sus estudios hacia el razonamiento moral, es decir hacia la forma cómo los niños van construyendo el juicio sobre las conductas morales y cómo razonan acerca de ellas. Ambos autores plantean, derivados de sus estudios, la existencia de momentos o etapas en el desarrollo moral.
Piaget habla de dos tipos de comportamiento moral:
La moral heterónoma, caracterizada por:
- El valor de las normas está ligado a las personas que las dictan o imponen.
- El control de los demás, presión desde afuera.
- La obediencia al adulto, quien representa la autoridad.
- La obediencia a lo establecido.
- El respeto unilateral.
- El miedo al castigo.
- La justicia retributiva, aquella en la que el individuo es premiado en función de su esfuerzo.
- La responsabilidad objetiva, basada en las consecuencias del hecho.
La moral autónoma, caracterizada por:
- El valor de las normas en función de los demás.
- Control desde su propio criterio, interno.
- La reflexión sobre las normas, puede estar de acuerdo con ellas o no.
- La responsabilidad objetiva, basada en las consecuencias del hecho.
- El respeto mutuo.
- La justicia racional basada en la intención, en la reciprocidad.
- La responsabilidad objetiva, apoyada en ideas igualitarias.
Piaget concede importancia, en el desarrollo moral, al aumento de la descentración que permite entender la posición contraria (perspectiva del otro) y a la cooperación, como aspectos que le permiten al alumno descubrir que la reciprocidad es necesaria para actuar conforme a las reglas, teniendo en consideración que la regla es efectiva, siempre que provenga del consenso. Así, la norma no es entendida como externa y que tiene un origen en una autoridad adulta, sino que constituye el resultado del acuerdo entre individuos y por tanto estará sujeta a modificación, al efecto social.
Una educación basada en valores morales que suponen la comprensión y adquisición de conceptos y formas de actuar de acuerdo con valores sociales de responsabilidad, solidaridad, participación, respeto, justicia, deben conducir a un desarrollo de una moral autónoma, que conlleve a una verdadera actitud democrática. Este es el objetivo que se persigue al incluir el eje de valores en el currículo de la escuela básica, a fin fomentar la reflexión permanente sobre situaciones que contribuyan a crear actitudes críticas frente a nuestra realidad.
Desde este eje transversal de valores se deberán fomentar experiencias vinculadas con la realidad social y cultural, en las cuales el niño/a afectivamente se identifica con el otro y asume roles de ayuda, cooperación, aliento, desprendimiento, necesidad de compartir y de aplazar beneficios inmediatos en pro del bienestar del otro, asignar responsabilidades y permitir la toma de decisiones que tengan que ver con lo justo e injusto, lo correcto e incorrecto en relación con los otros. De esta manera, se contribuirá al desarrollo del razonamiento moral y la conducta prosocial.
Tanto el juego simbólico, como el juego de reglas, representan escenarios propicios para la adquisición de lo moral. En el juego simbólico se escenifica la escuela, el hogar, el hospital, produciéndose una experiencia o representación de situaciones sociales dadas, en donde el alumno ejerce papeles difíciles y que contribuyen a su adaptación
En el juego de reglas, las acciones requieren del concurso de todos, hay que entender la posición contraria para poder participar. Surgen conflictos (socio - cognitivos) y hay que resolverlos, buscar los argumentos más convincentes y más razonables. El grupo ejerce una gran influencia sobre sus componentes (Piaget y Vygotski), siendo un espacio propicio, para la construcción social, que la escuela debería adoptar para facilitar la adquisición de conocimientos sociales y morales.
En la construcción del desarrollo moral se hace necesario que el aula y la escuela generen un ambiente de valores compartidos donde el diálogo, la tolerancia, la solidaridad, la ayuda, el ejemplo, permitan el desarrollo de competencias para la vida en comunidad.
La inducción, el razonamiento, entre otros recursos, son medios que se prestan para el desarrollo de una autonomía moral y una participación responsable. Toda actividad que implique la interacción, la cooperación de los alumnos entre sí, con sus profesores y con el contexto social, estará contribuyendo al desarrollo de la moral autónoma.
Crear situaciones de aprendizaje donde los alumnos se vean en la necesidad de analizar problemas que entrañen conflictos de valores, toma de decisiones, adopción de posiciones que se consideren más justas, el uso de dilemas fundamentados en los trabajos de Kohlberg, ajustándolos al desarrollo del niño y a su propia realidad, estimulan la capacidad del niño de razonar su juicio moral sobre circunstancias problemáticas.
BASE PEDAGÓGICA
Si se considera una visión pedagógica totalizadora de la educación, puede afirmarse que sus fines o funciones inherentes lo constituyen la adaptación, la socialización y la endoculturización, así como también la creación y transformación cultural y la integración personal como parte de la misión renovadora, innovadora y transformadora que la educación debe cumplir. Estas consideraciones apuntan a la promoción del desarrollo humano como fin último de la educación.
Para lograr este desarrollo humano de los agentes involucrados en la educación (alumno-docente-familia-comunidad) es necesario tener una visión clara del hombre o persona en sus dimensiones filosóficas (qué es el hombre, cómo se le concibe), psicológica (cuáles son sus características intelectuales, comunicativas, sociales y morales de acuerdo con su momento evolutivo) y pedagógica (cuáles son las condiciones necesarias para la construcción de nuevos conocimientos).
En lo referente a la dimensión pedagógica, se propone analizar y redimensionar el hecho educativo como un proceso interactivo-constructivo, en el cual la relación docente-alumno y contenido crea condiciones para el encuentro entre el deseo de enseñar del docente y el deseo de aprender del alumno, en un espacio social, cultural e histórico específico.
En relación con esto, Sacristán, propone considerar tres elementos fundamentales dentro del currículo: contenidos, docente y alumno, los cuales pueden ser representados en los vértices del triángulo para significar el hecho educativo dentro del cual se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje, como queda expresado en el siguiente gráfico.

En el triángulo educativo considerado como el espacio en el cual se realiza la interacción constructiva dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje, se contemplan: la importancia de la vinculación de los programas simplificados y flexibles con la vida diaria, la consideración de los alumnos en su diversidad y unicidad y la formación de un docente en teorías de desarrollo del niño (características intelectuales, comunicativas, sociales y morales), como también en áreas del conocimiento y estrategias pedagógicas que lo conviertan en un conocedor preparado y capaz de atender a los alumnos en las necesidades comunes e individuales de su aprendizaje.
La Interacción Constructiva, como criterio pedagógico, concibe la construcción del saber como una relación de los acervos, experiencias, necesidades y subjetividad, que darán como producto una diversidad acompañada y guiada, con voluntad para armar conocimientos en una dirección establecida o propuesta por otros (Esté), para lo cual el docente debe tener un amplio conocimiento de los programas de estudio.
Partiendo de esta interacción constructiva los actores de la escuela promoverán la construcción de su propia identidad en interacción con la comunidad a la cual pertenecen, contando con un diseño curricular legítimo y flexible que responda a las características y necesidades de la comunidad y guíe la acción docente, permitiendo elaborar los proyectos tanto del plantel como del aula, aspectos éstos contemplados en el Proyecto Nacional (Odreman).
Las redes de escuelas, la formulación y evaluación de los proyectos pedagógicos de plantel y los proyectos de aula constituyen la concreción del proyecto Educativo Nacional lo cual dinamizará permanentemente la vida de las escuelas y generará un proceso de acomodación con los proyectos propuestos por el Ministerio de Educación.
Por otra parte, dentro de este marco de redimensión del Proyecto Nacional, se hace imprescindible considerar la formación de los actores para abordar los retos e innovaciones que plantea, considerando que la educación debe responder a los cambios sociales. Esta propuesta de diseño curricular implica una serie de condiciones: exige de los actores fundamentales (alumnos y docentes) desarrollar una serie de características; que los contenidos escolares sean concebidos en forma global e integrada y que se incorporen la familia y la comunidad en el hecho educativo.
De esta manera, el alumno será un constructor de su aprendizaje producto de las interacciones diversas promovidas tanto en el contexto escolar como fuera de este. Actuará con autonomía y libertad, será participativo y proactivo en el proceso de enseñanza y aprendizaje, será un investigador analítico de los diferentes campos del saber para reconstruir los esquemas que posee en las diferentes áreas. En este proceso de aprendizaje se valora el acervo cultural de la comunidad y región a la cual pertenece y le servirá de base para enriquecer sus conocimientos, destrezas, valores y normas.
El facilitador-mediador desarrolla su capacidad de aprendíz-investigador permanentemente, al interactuar con sus alumnos enriquece sus acervos en las diferentes áreas del conocimiento
Para ello se promoverá en el alumno el desarrollo de cuatro habilidades superiores que deberán ser el norte de las actividades diseñadas por los docentes en aula:
- El desarrollo de una creatividad que permita al individuo una alta capacidad de abstracción, juicio crítico e imaginación para realizar tareas de diseño. reinterpretación, planeación, formulación de analogías, etc.; una gran capacidad de exploración que contempla el ensayo, el descubrimiento y el aprendizaje por error, que permitan construir nuevos conocimientos; la habilidad de realizar un análisis dinámico a través de la retroalimentación y la reinvención que le permita coexistir con una sociedad en cambio permanentemente; el desarrollo de la comunicación que le permita presentar y escuchar ideas, implicando el desarrollo del trabajo en equipo y la cooperación, constituyen habilidades que serán fomentadas y desarrolladas en nuestros educandos.
En relación con los contenidos escolares, estos serán simplificados y flexibles, constituyendo ejes del saber donde docentes y alumnos puedan encontrar respuestas oportunas y convincentes para sus inquietudes. En tal sentido, el Proyecto Educativo Nacional plantea una redimensión del proceso educativo, abordando la acción educativa a partir de ejes transversales: Lenguaje, Desarrollo del Pensamiento, Valores y Trabajo. Estos ejes profundamente éticos, humanísticos y científicos favorecerán la formación integral de los alumnos para ayudarlos a vivir considerando su momento histórico-cultural, contribuyendo así con el desarrollo de sus capacidades para la construcción autónoma de sus aprendizajes (Odreman), lo que hará la educación más pertinente.
Los ejes transversales constituirán temas recurrentes entretejidos en cada una de las áreas del currículo, convirtiéndose entonces en fundamentos para la práctica pedagógica al integrar los campos del ser, saber, hacer y vivir juntos a través de los conceptos, procesos, valores y actitudes que orientan la enseñanza y el aprendizaje
La incorporación de los ejes transversales al currículo obliga a una revisión de las estrategias didácticas aplicadas tradicionalmente para el desarrollo de los objetivos, esto requiere del docente una evaluación formativa permanente para conectar las disciplinas presentes en los ejes. Considerar los problemas comunicacionales, laborales, sociales, éticos y morales presentes en su entorno, lo que permitirá abordar al alumno con todas sus circunstancias y concebir el acto educativo como un hecho holístico.
Las redes de escuela, los proyectos pedagógicos de plantel y los proyectos de aula constituyen la concreción de este proyecto Educativo Nacional que permitirá dinamizar la vida de las escuelas, formulando y evaluando permanentemente los proyectos propios y la adaptación a los proyectos propuestos por el Ministerio de Educación.
Esta propuesta de globalización de las áreas del saber conlleva a una concepción de evaluación centrada en el proceso, con carácter dinámico y formativo, que permita realizar cambios en las actividades de aprendizaje. La evaluación será entonces multidireccional y centrada en el proceso evaluando todos los elementos, relaciones e influencias que permitan el mejoramiento continuo de quienes participan en el proceso de aprendizaje (docente, alumno, materia). De esta forma los actores involucrados (docente y alumnos) participarán en autoevaluaciones, coevaluaciones y heteroevaluaciones con el objeto de lograr el mejoramiento y la calidad de su actuación.
Por último, cabe resaltar la importancia de la incorporación de la familia y la comunidad a la vida escolar, ya que los saberes y experiencias vividas en el seno de éstas constituyen los insumos para una práctica escolar arraigada en su contexto social. En tal sentido, se propone una relación constante entre escuela, familia y comunidad que permita una comunicación y apoyo permanente entre estos microsistemas. Estas interacciones brindarán al alumno una educación para la vida, donde los ámbitos social, familiar y escolar tengan un fin común compartido: formarlo para los retos que el futuro imponga.
Todo lo expuesto anteriormente supone concebir, en el acto educativo, una relación alumno-docente dentro de un clima de respeto hacia ambos actores del proceso, reconociendo y valorando su individualidad, al concebir el proceso de aprendizaje como un acto globalizador e interdisciplinario, que considera los acervos que ofrecen la familia y la comunidad en las cuales está inmerso. Esta relación promoverá una educación para la libertad, la democracia, la responsabilidad y la autodisciplina, aceptando las particularidades de cada contexto educativo para responder a las exigencias que la vida social cambiante demanda. |