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Programas Educación Básica

Tercer Grado

Programa de Matemática

Lineamientos Generales para el uso del Programa

Los elementos propuestos, conducen a establecer estrategias de aprendizaje y enseñanza más amplias que las convencionales.

  • En primer término, el alumno es entendido como pura posibilidad de construcción. Es un individuo que al entrar a la escuela tiene ideas preconcebidas sobre su realidad, quizás vagas, quizás poco sistemáticas, quizás poco concientizadas... pero estímulos básicos, impresiones vividas y una visión de sí mismo quedan en su mente durante los primeros años de su vida, previos a la experiencia escolar. El docente es un agente que sugiere nuevas formas de aproximarse a la vida, que se pueden reforzar con las que ya el niño trae de casa, del entorno comunitario, y contrastarlas. Lo que resulte de este proceso dinámico será decisivo para la vida posterior. Creer que el alumno es un simple ente pasivo es un error, su éxito en la vida depende de su dinamismo. Por esto, el primer punto esencial es el docente como agente que respeta al alumno, le oye y está dispuesto a reflexionar con él, razonar y llegar a conclusiones sobre una base muy distinta a la simple imposición. En tal sentido, se demanda más paciencia del docente, más claridad en las reglas que conducen la vida diaria en el aula y más apertura a las ideas de otros. Todo ello entraña un reto, un entendimiento del salón de clases como una sociedad en pequeño, donde el líder es el docente por su conocimiento y carisma, y el centro es el alumno.
  • El estudiante requiere integrar rápidamente su conocimiento a la vida cotidiana. Necesita herramientas que se revelen eficientes en lo que al niño le interesa más: su autoestima, su relación con los otros y su capacidad de logro. Sólo probando el éxito que se logra en la vida diaria con un nivel básico de conocimientos, se está dispuesto a seguir adelante. En la medida que lo transmitido en el aula permita mayor éxito en los juegos, en las operaciones comerciales, en el entendimiento con otros, en la rapidez mental, en la vivacidad, en el reconocimiento y en la alegría de comprender el mundo, será posible estimular la curiosidad y abrir un mundo más vasto. Pero es preciso demostrar en los primeros años que aprender sirve de algo, y es por ello que el nivel más elemental de formación involucra satisfacer las necesidades más inmediatas de integración a la vida en sociedad.
  • La resolución de problemas es la estrategia básica para el aprendizaje de la matemática. En ella se destacan características y bondades que la hacen compatible con los planteamientos que se han venido desarrollando. La estrategia de resolución de problemas permite que se considere y respete la realidad del alumno, se le escuche, se le invite a razonar y llegue a conclusiones por sí mismo, y no por imposición del docente. Esta recomendación es válida y constante en cada uno de los pasos o etapas que constituyen esta estrategia. La resolución de problemas plantea retos, exige perseverancia, es un ejercicio permanente de creatividad e inventiva, lo cual ejercita la autoestima, la motivación al logro y valores que hemos declarado esenciales en la formación del niño. La estrategia es constructivista por naturaleza, el niño plantea posibles soluciones, las ensaya, construye y reconstruye sobre nuevas hipótesis hasta alcanzar una solución válida. La resolución de problemas contribuye a la integración de áreas y ejes curriculares. Por su naturaleza, los problemas pueden tratar sobre cualquier tema o bloque, logrando con sus enunciarlos cualquier globalización que pueda considerarse lógica.
  • Es preciso estimular un conjunto de procesos y valores simultáneamente con la enseñanza. De acuerdo a la idea de transversalidad, todas las áreas de formación, incluyendo la matemática, forman parte de un tejido pedagógico más amplio cuyos ejes cognoscitivos están constituidos por cuatro ejes transversales: lenguaje, desarrollo del pensamiento, trabajo y valores, en los cuales reside la formación cabal del individuo y su inserción como ente proactivo en los procesos sociales. El eje transversal se define como una dimensión global interdisciplinaria que impregna todas las áreas y se desarrolla transversalmente a lo largo y a lo ancho de todo el currículo. La transversalidad constituye el núcleo de una aproximación cultural renovadora, donde la educación está orientada hacia el ejercicio pleno de las capacidades individuales indispensables para la experiencia vital. Estos cuatro ejes interactúan de manera permanente en el proceso educativo y por ello se integran al desarrollo de todos los contenidos programáticos impartidos en el aula. El eje transversal lenguaje se manifiesta en contenidos que invitan al trabajo en equipo, exaltando el respeto a las normas consensuadas en el grupo, la expresión oral y escrita de los números, y la respuesta a los problemas, así como también en la incorporación de términos y símbolos propios del lenguaje matemático a situaciones cotidianas. El eje desarrollo del pensamiento encuentra en el área de matemática un campo propicio para desarrollar procesos tales como: identificar características, propiedades y relaciones entre elementos, secuenciar eventos, establecer prioridades, usar la inducción, la deducción e inferencia, etc. que permitan al niño razonar, evaluar y tomar decisiones adecuadas. El eje transversal trabajo se hace presente en la realización de procesos tales como: construir, cortar, pegar, trazar, medir, resolver problemas usando adecuadamente los instrumentos y operaciones, así como también el mejoramiento del logro y de la calidad en el trabajo. El eje transversal valores se hace tangible en contenidos que orientan a la honestidad, la autoestima, la práctica de hábitos de orden, la organización, la perseverancia, etc.
  • En la enseñanza de la matemática, durante las primeras etapas de la Educación Básica, debe evitarse la abstracción precipitada, deben propiciarse las referencias a lo concreto así como a situaciones con interés cultural que permitan apreciar la posibilidad de integrar la matemática con la realidad y con otras áreas. Se precisa el uso de materiales atractivos para apoyar el proceso de enseñanza. Aquí se incluye categorías tan amplias y hasta disímiles como son objetos cotidianos, material hecho en el aula y nuevas tecnologías (calculadora, computadora, etc.), que incorporan no sólo herramientas para simplificar los cálculos sino también la posibilidad de "experimentar", con lo que se enriquecen los recursos para la formación de conceptos y estructuración de contenidos. Todos ellos tienen en común que estimulan la concreción del aprendizaje y refuerzan el contenido empírico de la formación. El alumno puede investigar, diseñar juegos, resolver problemas, integrarse al grupo de estudiantes y descubrir sus habilidades a través de métodos de enseñanza que recurran a estos objetos didácticos.