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Programas Educación Básica

Tercer Grado

Programa de Matemática

Descripción de los Bloques de Contenido

Los contenidos míninos representan el conjunto de conocimientos que todo educando venezolano debe manejar dentro de su proceso de formación. En tal sentido, constituyen la categoría elemental y universal de tópicos académicos a cubrir en todas las escuelas del país. Sobre esta base común, cada entidad federal podrá añadir los contenidos programáticos relevantes para un diseño curricular acorde a las características regionales.

Se han estructurado los contenidos mínimos en cinco "bloques que”:

BLOQUES DE CONTENIDO
  • CONOCIENDO LOS NÚMEROS.
  • COMENZANDO A CALCULAR.
  • CUERPOS Y FIGURAS.
  • ¿CÓMO MEDIMOS?.
  • ESTADÍSTICA Y PROBABILIDAD.

Esta estructuración en forma de bloques permite una identificación de las principales áreas de tratamiento a contemplar, pero es necesario tener en cuenta que:

  1. La organización de los bloques no constituye ningún tipo de orden, ni jerárquico ni en el tratamiento de los temas. Si bien los contenidos de cada bloque están presentados con un orden lógico, el docente, con base en su preparación y su experiencia, dispone de mucha libertad para el desarrollo del programa.
  2. Los bloques no están concebidos como unidades aisladas; antes bien, es preciso integrarlos de manera sistémica en cualquier programa pedagógico. Por ejemplo, en el bloque conociendo los números está presente la noción de número y allí hay contenidos necesarios para desarrollar en el niño los procesos de clasificación seriación requeridos para su consolidación, pero estos conocimientos no tendrían sentido si el niño no maneja las nociones espaciales presentes en los contenidos del bloque cuerpos y figuras y la noción de tiempo presente en el bloque ¿cómo medimos? Asimismo, al contar y ordenar números de una cifra (bloque conociendo los números), podemos manipular con objetos y hacer transformaciones sobre ellos: agregar, quitar, reunir, con lo que estamos iniciando al niño en la adquisición de las nociones de adición y sustracción (comenzando a calcular), y también podemos graficar la información (por ejemplo, ¿cuántos niños cumplen años en cada uno de los meses?), de manera que esto nos sirva para recordar nuestras fechas de cumpleaños, hacer interacción social y trabajar en el bloque estadística y probabilidad.
  3. Los contenidos de cada bloque, atendiendo a las áreas del saber, del saber hacer y del ser, están agrupados en conceptuales, procedimentales y actitudinales. Estas tres categorías se diferencian con fines de análisis, pero en la tarea de enseñanza están siempre entrelazadas en las formas de trabajo que el docente elija. Evidentemente, en la primera etapa no se pretende formalizar ninguno de los conceptos presentes en el programa; los contenidos procedimentales que corresponden a cada contenido conceptual son los indicadores de lo que se aspira alcanzar en el marco de cada concepto.

A continuación se presenta una breve descripción de los bloques de contenido.

Conociendo los números

En la primera etapa de la Educación Básica, este bloque está referido al conjunto de los números naturales, a las fracciones y a los decimales. En la práctica pedagógica se apoyará permanentemente con los bloques de operaciones y de medidas.

Se procura afianzar la comprensión del concepto de número, continuando el proceso iniciado en educación preescolar. Los contenidos procedimentales de este bloque están vinculados a los procesos cognitivos de leer, escribir, contar, ordenar, medir, relacionar, comparar, comprender y analizar patrones, y resolver problemas sencillos.

Con el estudio del valor posicional, el alumno se inicia en la comprensión del sistema de numeración decimal, lo que le brindará un código para representar los diversos tipos de números y le permitirá abordar contenidos del bloque de operaciones.

Los contenidos relativos a fracciones y decimales, en este nivel, estarán muy vinculados a situaciones de la vida diaria del niño: medidas, uso de dinero, etc.

Comenzando a calcular

El estudiante debe comprender el significado de las cuatro operaciones básicas (adición, sustracción, multiplicación y división) y las propiedades de la adición y la multiplicación en el conjunto de los números naturales.

Al finalizar la primera etapa de la Educación Básica, el estudiante deberá elaborar problemas sencillos que correspondan a dichas operaciones y, dadas las operaciones, construir enunciados cuya simbolización se ajuste a las mismas. Esto contribuirá a que comprenda que una misma expresión simbólica -"modelo matemático"- puede representar una gran diversidad de problemas.

Es importante tener idea del grado de exactitud que se necesita en una determinada situación. Por ello, las estimaciones y el cálculo aproximado deben incorporarse al trabajo en el aula. También es importante el cálculo mental, como ejercitación, por sus aplicaciones a la vida cotidiana y para consolidar el sentido de número. Por otra parte, el uso de la calculadora, que se ha popularizado tanto en el aula como en la vida diaria, hace más importante el cálculo mental y las estimaciones para evaluar la razonabilidad de los resultados que arroja la máquina.

Corresponde al docente decidir cuándo se puede hacer uso de la calculadora en el aula de clases. En principio, debe evitarse cuando se estén construyendo y fijando los algoritmos del cálculo, pero podría permitirse cuando se trate de resolver algunos problemas donde lo más importante es el desarrollo de estrategias de solución.

Cuerpos y figuras

Con la introducción de nociones de geometría en la primera etapa de Educación Básica se procura dar la oportunidad al niño de ubicarse en el espacio que lo rodea, representar y describir las formas de las figuras de su entorno, y apreciar las figuras y cuerpos geométricos como modelos de la realidad. Se pondrá énfasis en el significado de estos contenidos para interpretar situaciones cotidianas y resolver problemas sencillos.

El estudiante podrá emplear procesos tales como: clasificar, seriar, interpretar y realizar planos sencillos, construir, dibujar, comparar, describir, reconocer, etc. a través del descubrimiento y uso de conceptos y relaciones.

¿Cómo medimos?

Para realizar una medida se requiere la selección de una unidad y la utilización de un instrumento. El estudiante, al principio, deberá estimar medidas a partir de unidades no convencionales, creadas por él mismo, y usar posteriormente las unidades convencionales más frecuentes.

Los contenidos de este bloque estarán muy vinculados con los de números, cuerpos y figuras, y operaciones.

Entre otros procesos cognitivos, los contenidos procedimentales del bloque de medida propician que el estudiante identifique magnitudes, estime y compruebe, elabore estrategias personales, relaciones, compare, ordene, adquiera la noción de tiempo y resuelva problemas sencillos.

Estadística y probabilidad

En la primera etapa de la Educación Básica se presentarán situaciones sencillas, basadas en la realidad cotidiana, donde el estudiante podrá recolectar, organizar y clasificar datos, e interpretar su significado. Con esto, el alumno se inicia en la comprensión de contenidos que le serán muy útiles en su vida diaria.

Además, en la vida del niño hay una serie de situaciones que dependen del azar y pueden ser interpretadas con pensamiento probabilístico. De allí, que se incorpora al programa un grupo de nociones elementales de probabilidad.

En base a los lineamientos presentados y los contenidos que aparecen en los diferentes bloques, el desarrollo del programa requiere realizar, de manera sistemática, una serie de actividades:

  • Es importante estimular el cálculo mental, haciendo uso de las propiedades del sistema métrico decimal. El estudiante desarrolla su capacidad para hacer cálculos rápidos: descompone los números en unidades, decenas, centenas y unidades de mil; descompone los factores de un producto; relaciona algunas operaciones con otras previas hasta hacerlas rutinarias. Se sugiere hacer simulaciones de transacción comercial (compras de alimentos, artículos de consumo, etc. ); cálculos de edades a partir de las fechas de nacimiento y muerte de personajes famosos; medición del tiempo; concursos (olimpíadas) internos de agilidad en el cálculo, con recompensas para el ganador (elogios, colocación del nombre en la cartelera, entre otras). Es preciso señalar además que no siempre se cuenta con una calculadora y que la dependencia de tales instrumentos disminuye la capacidad de realizar operaciones rutinarias rápidamente. Debe presentarse la calculadora como un apoyo para operaciones grandes pero no como un sustituto de la capacidad aritmética básica. En la primera etapa de la Educación Básica, la calculadora debe ser útil, sobre todo, en la experimentación y determinación de patrones.
  • Es preciso relacionar las figuras y cuerpos geométricos con objetos de la vida cotidiana; entender las propiedades de las figuras; entender sus relaciones espaciales básicas y su uso. Se proponen actividades tradicionales de dibujo, recorte, concursos para encontrar la figura más práctica para solucionar problemas de distribución espacial (cómo aprovechar mejor el espacio del salón, diseño de una casa, de un mueble, de un juguete), rompecabezas, tangram, dominó de figuras, encontrar parejas de figuras iguales, entre otras. Muchas de estas actividades pueden ser grupales.
  • Debe estimularse la consistencia de los razonamientos y la ausencia de contradicciones. El planteamiento de problemas implica partir de unos datos objetivos, añadir unos supuestos y construir razonamientos lógicos. Es importante resolver problemas que demanden no sólo habilidades aritméticas y espaciales, sino capacidad para buscar información, verificarla, ordenarla, crear ideas iniciales y llegar a una solución luego de un razonamiento lógico. Es necesario que el estudiante perciba cómo los cambios en las suposiciones iniciales pueden modificar la solución, cómo se llega a una misma solución a partir de razonamientos distintos y cómo se pueden ofrecer alternativas distintas de respuesta a una situación problemática. Se debe mostrar cómo las soluciones no premeditadas, por lo general, no son eficientes para resolver problemas. Se debe enseñar al alumno que en algunos casos dispone de información y tiempo escasos, por lo cual debe elegir la mejor combinación entre precisión y rapidez que juzgue pertinente (por ejemplo, estimar la respuesta a un problema, decir que una suma no puede ser menor que cierta cifra, que una alternativa de solución a un problema no es razonable). Estos mecanismos favorecen el desarrollo del alumno para enfrentar problemas en su vida cotidiana y en sus estudios posteriores. También es importante aprovechar la curiosidad y creatividad innatas en el niño para que él cree sus propios problemas, a partir de elementos que aparezcan en una situación propuesta por el docente.
  • La matemática puede ser un medio para la convivencia y la interacción. Se deben proponer juegos grupales. Debe estimularse el aprendizaje a partir de soluciones aportadas por otros, la discusión ordenada y respetuosa, la capacidad de concentración, la reflexión antes de emitir opiniones, la aplicación de los conceptos y la distribución de responsabilidades. Este tipo de actividades constituyen además un mecanismo para la innovación, conciliadas con la diversión que significa enfrentar situaciones de la vida diaria.