Tipos de tartamudez
La tartamudez se puede clasificar según su origen o según su intensidad.
Clasificación de la tartamudez según su origen
Tartamudez del desarrollo
Este es el tipo más común de tartamudez y ocurre en los niños. A medida que desarrollan los procesos del habla y del lenguaje, es posible que los niños no sean capaces de emitir todos los sonidos.
Tartamudez neurogénica
La tartamudez neurogénica también es un desorden común que se produce debido a problemas de señal entre el cerebro, los nervios y los músculos.
Tartamudez psicógena
Se cree que la tartamudez psicógena tiene su origen en la mente, en el área del cerebro que dirige el pensamiento y el razonamiento. Este tipo de tartamudez puede ocurrir en personas con una enfermedad mental o que han experimentado estrés mental o angustia. Sin embargo, aunque la tartamudez puede causar problemas emocionales, no se cree que sea el resultado de problemas emocionales.
Clasificación de la tartamudez según su intensidad
Tartamudez leve
Presentan repeticiones de sonidos, sílabas y palabras muy a menudo. Por ejemplo: "¿Me-me-me-me lo puedes alcanzar?".
También puede que alarguen los sonidos de vez en cuando, diciendo, por ejemplo: "Mmmmmmami, mmmmme duele".
Además suelen parpadear o cerrar los ojos, mirar hacia un costado o tensar la boca al tartamudear. Estas conductas pueden que ocurra sólo en situaciones específicas, pero es más probable que se repita en esas mismas situaciones, día tras día. Además se observa en el niño una conducta de cuestionamiento acerca del por qué le ocurre esta dificultad al hablar y suelen presentar vergüenza por cómo se expresa.
Tartamudez grave
Los niños con tartamudez grave dan muestras de gran tensión, esfuerzo físico y lucha por esconder su tartamudez y pueden incluso evitar hablar. Aunque la tartamudez grave es más común entre los niños mayores, puede surgir en cualquier momento entre el año y medio y los siete años de edad. En algunos casos, aparece después de un período de tartamudez leve de meses o hasta años de duración. En otros casos, surge de repente, sin que la preceda un período de tartamudez leve.
El tartamudeo suele durar un segundo o más. El alargamiento de los sonidos y los bloqueos verbales ocurren a menudo. El niño que padece de tartamudez grave puede, al igual que el niño con tartamudez leve, manifestar actitudes relacionadas con la tartamudez: cerrar los ojos, parpadear, apartar la vista o tensar los músculos de la boca y otras partes de la cara. Mucho de su tensión se puede advertir por la manera en que la voz se le agudiza al repetir o alargar los sonidos.
También es posible que anteponga sonidos como "um", "eh" y "bueno" a las palabras con las cuales espera trabarse.
La tartamudez grave es más probable que persista, especialmente en aquellos niños que han tartamudeado por 18 meses o más, aunque algunos se recuperarán de manera espontánea. La frustración y la vergüenza que genera esta dificultad pueden infundir en el niño el miedo a hablar. El niño con tartamudez grave suele mostrarse nervioso o defensivo en situaciones donde espera que le pidan que hable. Aunque es probable que tartamudee todos los días, se le notará más algunos días que otros. |